Medio: Radio 10
Pograma: Domingo Extra
Conductor: Luis Novarecio
Fecha: 06/12/2009
Luis Novarecio: Para algunos el personaje del año en lo político podría ser Francisco De Narváez. Personalmente le ganó a Kirchner en la elección del 28 de junio, y fue uno de los arquitectos de lo que pasó en esta última sesión. Diputado De Narváez, Luis Novarecio lo saluda, buen día.
Francisco De Narváez: Buen día, Luis, ¿cómo están ustedes?
L.N.: Muy bien, gracias por atendernos.
F.D.N.: No, por favor, gracias por llamarme.
L.N.: Por favor. ¿Se anima a pensar quién fue el personaje del año en la política? Ya sé que se va a autoexcluir, pero digo, ¿quién fue el personaje del año, del 2009?
F.D.N.: La gente. La gente, el pueblo que decidió el 28 de junio apoyar en distintas formas un cambio a la forma de gobierno de los últimos años. Me parece que son los personajes, en todo caso algunos de nosotros pudimos encarnarlo, pero creo que la vocación de cambio en la Argentina es absoluta, mayoritaria en cuanto a una Argentina en equilibrio, una Argentina de normalidad, una Argentina que nos abocamos a resolver los problemas verdaderos, creo que ellos se merecen todo, todo, sin exclusión, el gran protagonismo del 2009.
L.N.: ¿Fue la representación de esta gente lo que pasó en la sesión de la Cámara de Diputados con la elección por parte… forzada directamente por parte de la oposición y sin el kircherismo que después tuvo que bajar sin más remedio?
F.D.N.: Sí, sin duda, y un gran trabajo de estos largos cinco meses, porque hemos hablado también durante estos pasados meses en términos de que el 29 a la mañana la gente esperaba un cambio, y bueno, hubo que esperar hasta el jueves pasado, hasta que suba la nueva composición el próximo 10, para que la decisión de la gente se pudiera cristalizar en el Congreso, se trabajó silenciosamente en la búsqueda de los consensos, en encontrar un equilibrio, no todos teníamos 100% de acuerdo al inicio pero el trabajo de estas últimas semanas, de todos, no solamente de algunos, creo que lo que cristalizó fue la vocación de la gente. Y siempre cuando había algún puente difícil de cruzar, alguien levantaba la voz y decía, ¿saben qué?, nos eligieron para representar una unidad y un cambio. Entonces todos volvíamos a nuestra posición de buscar consenso. Así que creo que la gente sigue estando presente ahí, y quienes tenemos la responsabilidad de representación así lo vamos a hacer durante estos próximos (…) años, no tengo duda.
L.N.: Aníbal Fernández dijo aquí en la radio que la votación que ustedes encabezaron era un rejuntado.
F.D.N.: Bueno, el señor jefe de gabinete siempre tiene esas cosas, ¿no?, sale con esa especie de verborragia que no le hace nada bien al país, creo que tiene un cargo de extrema responsabilidad, después de la señora presidenta, de presidir un gabinete inexistente, que podría reunirlo y convocarlo para que encuentren las soluciones en lugar de descalificar a quienes estamos trabajando. Tal vez son ideas distintas, pero dentro de un marco que la gente ya eligió, insisto, si esto no se produce dentro de un contexto de acuerdo, y no de descalificaciones, bueno, el país no va a avanzar, como lamentablemente nos hemos perdido muchas oportunidades en estos últimos dos o tres años.
L.N.: ¿Terminó allí el acuerdo de la oposición, diputado De Narváez, o ya hay una agenda del arco no oficialista?
F.D.N.: No, no, arrancó ahí, arrancó ahí públicamente, pero venimos trabajando con proyectos que tienen que ver, por ejemplo uno, a través de la modificación del consejo de los miembros del Consejo de la Magistratura, devolverle la independencia a la justicia. Usted sabe que hoy el Poder Ejecutivo, para ponerlo de alguna forma, el kirchnerismo prácticamente puede vetar la nominación o (…) remoción de jueces, devolverle al INDEC la transparencia y el profesionalismo que tuvo durante tantas décadas y que desprestigió, y que volverá a (…) en cuyas cifras podamos creer. Leyes que destraben el conflicto del campo, también tiene una prioridad, el funcionamiento del ONCCA, la coparticipación del cheque para que las provincias vuelvan a recibir por lo menos parte de los fondos que les corresponden para poder generar gestión autónoma y no dependiendo de Olivos, con esa convicción que tiene Kirchner de que recauda dinero de todos y extorsiona a voluntad. Me parece que estos proyectos ya tiene redacción, están circulando, y estoy convencido de que a partir del 1º de marzo ya van a llegar con el compromiso de todos de sancionarlos, y espero que la señora presidenta no equivoque el camino y no los vete, porque eso sería obviamente una contramarcha equivocada. Se trata de proyectos que surgen de la mayoría, o surgirían de la mayoría, y que representan la Argentina normal a la cual todos estamos comprometidos a reconstruir.
L.N.: Alguien de este bloque opositor me decía que ya también está redactado un proyecto para derogar superpoderes.
F.D.N.: Es verdad, es verdad, y creo que le haría muy bien a la Argentina. Esta condición de usar superpoderes o llamar a la excepcionalidad. Mire Luis, un día tenemos que terminar de convocar siempre, o de apelar a situaciones extraordinarias. Un día nos tenemos que mover en el país normal, no hay necesidad y no hay urgencia de tener decretos de necesidad y urgencia, no hay necesidad y no hay urgencia de violentar ciertas decisiones del Poder Ejecutivo, sobre todo en el manejo de los fondos, y el funcionamiento de esta nueva composición parlamentaria tiene ese norte, digamos, volver a la normalidad, no es que ahora ganamos nosotros y nos toca a nosotros, no, no, no, es el equilibrio, es el punto medio en el cual siempre la democracia argentina ha podido encontrar soluciones, y cuando se va a los extremos, de un lado o del otro, se generan los conflictos innecesarios.
L.N.: Usted habló de pensar en un juicio político a la presidenta Fernández de Kirchner, ¿fue una metáfora o fue una convicción?
F.D.N.: No, es una convicción, este gobierno está plagado de corrupción, y de hechos que todos los días salpican cada vez más cerca al matrimonio presidencial, desde sus secretarios privados que no pueden justificar como aumentan su patrimonio, desde la propia declaración patrimonial de los Kirchner, irregularidades en el manejo de los fondos públicos, obra pública, y me parece que esto se va acumulando, la justicia en algún momento se va a expedir, o el propio… o una propia comisión de investigación en el Congreso. Y eso abre las puertas a un juicio político, no fue una metáfora, digo, tenemos que volver a hacer funcionar las instituciones, y si este gobierno, el Ejecutivo, se comporta como se ha seguido comportando en términos de prácticamente moverse con una impunidad absoluta, en cuanto al manejo discrecional de los fondos y de las actitudes, está gobernando el país Néstor Kirchner, esto no se ha visto nunca, quien debe gobernar el país es la señora presidenta. Y si Néstor Kirchner quiere gobernar el país como si fuera un pueblo chico o un (…) chico no es así. Entonces creemos que el juicio político es una de las instancias que hay que evitar, pero los que más tienen que evitar llegar a esa instancia es el propio Poder Ejecutivo.
L.N.: Es decir que si corrige el rumbo el gobierno hay chances de no pensar en el juicio político.
F.D.N.: Por supuesto. Pero además el juicio político es una última instancia, es una última instancia. Lo que yo digo es que con este nuevo equilibrio varios legisladores consideramos que todas las instituciones tienen que funcionar, todas las comisiones tienen que funcionar, no solamente la de presupuesto y la de asuntos constitucionales. Y la que a mí me parece más importante, porque en juego está la república, en algún momento puede ser la de juicio político.
L.N.: Diputado De Narváez, ¿por qué hay la sensación de que la relación entre usted y Felipe Solá está rota?
F.D.N.: Mire, es una sensación, no es así, compongo el bloque que él preside en la Cámara de Diputados, he trabajado para que él lo presida, y tenemos una coincidencia en dos puntos centrales, ambos tenemos nuestro rol en la política, él tiene una pertenencia peronista de más larga data, yo tengo una pertenencia más reciente, pero también una apelación a los sectores independientes, y un vínculo de larga data también con Mauricio Macri. En ese equilibrio que cada vez se consolida más, porque acuérdese que todos los días alguien dice que no va a funcionar y sigue funcionando, vamos construyendo. Y yo estoy muy convencido, profundamente convencido de que estas uniones entre Felipe, entre Mauricio, entre yo, entre otras partes del peronismo, entre fuerzas, digamos, que tienen por delante un enorme desafío de encontrar ese medio equilibrio, Felipe, yo, Mauricio y tantos otros dirigentes, vamos a construir, como hemos construido en el pasado cercano, y como ganamos la elección del 28 de junio, dando prueba de que lo que parecía imposible se pudo hacer.
L.N.: ¿Y qué pasa, Francisco, si los tres, como creo que pasa, aspiran a ser candidatos a presidente en el 2011?
F.D.N.: Mire, no pasa nada, que florezcan mis flores, todos tenemos el sentido común, y como resolvimos en la elección pasada como deberíamos ordenarnos, nos vamos a ordenar. No tengo ninguna duda de que eso es bueno. Estamos a… mire, las primarias son el 14 de agosto del 2011, ¿sabe la cantidad de agua que va a pasar abajo del puente? Y en un proyecto que aspira a un proyecto de país, no en un proyecto de poder, hay lugar para todos. Y nadie tiene ni la prepotencia, ni la arrogancia para decir soy yo. Ahora, indudablemente caminamos por caminos paralelos que van a confluir, y que tenemos por responsabilidad construirle al argentino y a los argentinos una opción que los convoque, que les guiñe el ojo, que permita decir en Argentina se puede volver a progresar, tus pibes van a ir a la escuela, vos vas a tener un trabajo, y vamos a ser un país normal, tan sencillo como eso. Y eso es lo que estamos, construyendo un proyecto de país, no un proyecto de poder.
L.N.: Imaginemos… hagamos un ejercicio de imaginación y de ingeniería política. ¿Le sentaría cómoda una fórmula con Carlos Alberto Reutemann a usted?
F.D.N.: Mire, yo tengo mucho de reconocimiento y aprecio por Reutemann y no descarto que en futuro tengamos distintas combinaciones. El todavía no ha manifestado su vocación concreta, pero sin dudas tiene que ser parte de la estructura de poder y de gobierno que venga por delante. El hombre tiene sus tiempos, como ya he dicho, en su provincia habla poco pero dice mucho, y sin dudas tiene que ser uno de los protagonistas centrales.
L.N.: ¿Duhalde fue?
F.D.N.: No, no, Duhalde tiene un rol importante en la construcción de toda la política argentina, es una persona que tiene experiencia y que tiene una visión moderna, después de haber dejado la presidencia ha viajado por todo el mundo, ha conversado con distintos líderes, y creo que en tanto y en cuanto él se postule como un gran constructor de consensos, va a ayudar a quienes tenemos hoy la responsabilidad o la posibilidad de representación, de hacerlo de mejor forma.
L.N.: Es difícil porque son dos bonaerenses, pero imagínese que mañana lo llama Eduardo Duhalde y le dice, Francisco, hagamos una fórmula juntos. ¿La integraría?
F.D.N.: Me parece que sería pan con pan, ¿no? Me parece que lo que hay que hacer es una combinación más amplia, y creo que lo que viene es una combinación de las provincias o de los distritos centrales con los distritos más periféricos, esto es lo que siempre ha dado mayor representatividad. Y creo que la Provincia de Buenos Aires tiene que tener un hombre en la próxima fórmula presidencial, de eso no tengo ninguna duda, y romper un poco esta forma de historia donde desde la Provincia de Buenos Aires nunca se genera una candidatura presidencial que gana. Yo no creo en eso.
L.N.: Para los que objetan su origen de naturalizado, si decide presentarse como candidato a presidente o vicepresidente, ¿va a ir a justicia con una acción de mera declaración, como suele decirse, una mera declarativa para que lo habilite?
F.D.N.: Mire, yo siento que al haber optado por ser argentino soy un ciudadano que tengo plenos derechos y plenas obligaciones, y lo… así lo llevamos adelante en la Provincia de Buenos Aires cuando con la misma limitación y finalmente fuimos aprobados por la justicia. Así que el proceso de habilitación yo lo considero como una cosa hecha, y me parece que aquí lo que me preocupa y nos preocupa todos es cómo construimos en un programa de nación, en una visión de la Argentina en un programa de gobierno de largo plazo, ocupe quien ocupe los cargos preponderantes. Primero tenemos que coincidir, y ya hay muchas coincidencias, insisto, en ese país que se vuelve a normalizar. Y los procedimientos de cada uno se irán dando con el tiempo, y no veo una limitación en ese aspecto.
L.N.: Lo despido con algo más personal más que político. ¿Qué sintió cuando lo vio sentado a Néstor en la banca de diputado?
F.D.N.: Que ahí valemos todos lo mismo, que cada diputado vale un voto, y que la democracia empareja, y no desnivela, empareja. Y creo que él va a tener por delante el ejercicio que todos tenemos que hacer, que es buscar consensos, así que me sentí muy gratificado de haberlo confrontado, de haberlo derrotado, y de haberlo visto en una banca igual que a todos los demás, con los mismos derechos y con las mismas obligaciones.
L.N.: ¿Se lo imagina sentado seguido en la banca de Diputados a Kirchner?
F.D.N.: Mire, no lo sé, pero sería muy bueno que lo haga, para eso fue electo, y si él dijo que iba a representar el modelo, como lo dijo a lo largo de la campaña que se plebiscitaba y perdió ante las urnas, bueno, que en el Congreso es el lugar, en el Parlamento es el lugar en donde él debe, si está convencido, seguir haciéndolo, pero con las prácticas de la democracia, con el debate, con la propuesta, con la búsqueda de los consensos, y después se va a una votación que se puede ganar o perder, pero uno no abandona las convicciones porque gana o pierda la votación, sino porque está convencido.
L.N.: Ahora sí la última, diputado De Narváez. Kirchner, ¿fue?
F.D.N.: Eh… sí, yo creo que el kirchnerismo termina estos últimos dos años, que hay que ayudarlo para que no lo hagan mal sino de la mejor forma posible, pero no tengo ninguna duda que él ante la sociedad tuvo una enorme oportunidad de construir una Argentina distinta y la desperdició, porque se dedicó a construir un proyecto de poder, casi con nombre y apellido. Y esto para los argentinos ha sido muy negativo. Así que sí, creo que fue.
L.N.: Muchas gracias y buen domingo.
F.D.N.: Que tenga un buen domingo. Muchas gracias a ustedes.
L.N.: Hasta luego. El diputado nacional, Francisco De Narváez, a las 10 y 20 de la mañana.